Catarsis

Depósito sin combustible. Estación Catarsis: Pónganse cómodos, protéjanse de la fría y rutinaria realidad y sean cibertransportados a un subespacio donde reinan el blanco y el negro. Espero pasen una agradable estancia entre humo, acordes, reminiscencias, quimeras... y les animo participen de ella hasta que con algo de suerte puedan llegar a su destino o den con una estación más confortable.

15.4.06



Primera toma de contacto con Peckinpah.
¿Demasiado tarde? No, precisamente en el momento adecuado.
Vorágine de inquietantes y poéticas imágenes, una historia de redención, de violencia, de almas desquiciadas que buscan el honor al lado del calor de una copa al final del día o con un desconocido malherido al que proteger hasta la sangre.
La historia de la vida, y caer en tu propia trampa cual rata perdida por su propia naturaleza, el reflejo de cualquiera de nosotros en las lentes rotas de David, la confusión entre el placer, el dolor y el engaño de la carne.
Una tarde de caza con el verdugo, disparando en cada bala odio y autoengaño.

Una historia como pocas, una auténtica orgía audiovisual imposible de olvidar, te marca, te trastoca, te deja en la cuneta en mitad de la noche, con la ropa encharcada en sangre y olor a pólvora. Con el sentir de antihéroe, estiras las comisuras de tus labios porque no conoces el camino a casa, pero no pasa nada.

Sólo quería agradecer modestamente este primer acercamiento. Al que en breve, en muy breve, espero añadir el siguiente con igual recogimiento de rodillas y sombrero.

5.4.06

No confíen...



... al menos no en mí. Sería su peor inversión.
Si les comentaba mis propósitos de volver a transmitir desde Catarsis con regularidad, hoy rompo mi promesa sólo para volverla a romper.

¿Una semana? Ya no me atrevo a decir nada, pero es el tiempo que espero tardar en reponer la toma de contacto de los nervios sobrecargados que sobreviven a mi carcasa metálica.

Nada que contar, o mucho que contar pero sin saber cómo. O mucho que olvidar. Todo.
Pero no tengo nada con qué abrazar el blanco, así que qué menos que ahorrarme la perorata.

Nave nodriza preparada.
3, 2, 1... Propulsión hacia la burbuja.



Y la cicatriz abierta. Como lo estuvo siempre.

Marzo en una palabra...




K.O.