Catarsis

Depósito sin combustible. Estación Catarsis: Pónganse cómodos, protéjanse de la fría y rutinaria realidad y sean cibertransportados a un subespacio donde reinan el blanco y el negro. Espero pasen una agradable estancia entre humo, acordes, reminiscencias, quimeras... y les animo participen de ella hasta que con algo de suerte puedan llegar a su destino o den con una estación más confortable.

23.1.06

"The Elephant Man" (1980)


John Merrick. Estrechamente ligado a este nombre se encuentra la historia de un hombre que, por marca de nacimiento, estaba condenado a la marginación, la explotación, el rechazo y todos los males menos deseables habidos y por haber. Una historia que no deja indiferente y tampoco pasó inadvertida en el mundo del cine.

Prueba de ello es la gran acogida que tuvo su desgarradora historia tanto en el teatro (aclamado debut de Bowie en Broadway) como en el cine, en el caso de la película que trataré de analizar. Personalmente creo que no podría haber sido otro quien llevase a la gran pantalla una historia como la de John Merrick sino David Lynch. No al menos dotándola de esa genialidad que la hace merecedora de encontrarse entre las grandes obras maestras del séptimo arte.

Documentada en los libros frutos de las investigaciones del cirujano Frederick Treves (encarnado en la pantalla por Anthony Hopkins) "The Elephant Man And Other Reminiscences" y "The Elephant Man: A Study In Human Dignity", de Ashley Montagu, de los que se sirvieron Lynch, Christopher De Vore y Eric Vergren para elaborar el guión, el cual recibiría una nominación en los Óscar que sólo en eso quedaría, al igual que sus otras siete: película, director, actor (John Hurt), dirección artística, vestuario, montaje y banda sonora.

Pero poco importa eso cuando tenemos ante nosotros un filme de este calibre. Ya desde su magistral comienzo (todo un acierto rodarla en blanco y negro), con el desgraciado encuentro entre el elefante y su madre, cuando aún le lleva en el vientre, nos metemos de lleno en la conmovedora historia de John Merrick (John Hurt), al que pronto se nos descubre en su jaula (tanto física como psíquica) bajo el carteal de Freak y cuyo único destino es servir de alpiste para una detestable rata, Bytes (Freddie Jones), que no contento con humillar y rebajar al mínimo la dignidad de Merrick exponiéndolo cual mono de feria, le propina brutales palizas.

El fenómeno Merrick, que cruza todas las ferias de la ciudad bajo el cruel nombre de "El Hombre Elefante" por su no menos cruel deformación, no tardará en despertar la curiosidad profesional por parte del cirujano Frederick Treves, que se volcará de lleno en él, apartándolo de la lamentable existencia que llevaba. Le acogerá en el hospital no sin problemas por parte de la dirección y el personal ya que se trata de un caso incurable. Pero, ya se sabe, dinero y poder mandan en este mundo y si la mismísima corona y miembros de la alta sociedad están por medio no hay más que hablar.

Así, en un principio repudiado hasta por el personal del centro, el Doctor Treves alentará a Merrick, que irá sustituyendo sus agonizantes gemidos en palabras por repetición, más tarde por sus propias palabras y frases que nos descubrirán al hombre que se esconde tras la despiadada enfermedad que ni siquiera le permite descansar su cabeza sobre la almohada. Y se trata de un hombre amable, inteligente, sensible y realmente bello, un ser humano de verdad que contrasta con la auténtica monstruosidad de los malnacidos que comercializaron su dolencia y malformidad cuando deberían ser ellos los que tendrían que escudarse tras el manto con el que Merrick se cubre de los mismos que aplauden su "espectáculo".

No habrá escapado aún de Bytes ni de los más dispares indeseables que no dudarán en hacer negocio de su enfermedad, incluso en el Doctor Treves surgirá el conflicto moral de si no estará, mediante su terapia, explotando de una u otra manera el fenómeno de "El Hombre Elefante".

Tiene escenas para el recuerdo y regocijo de nuestras retinas, como es cuando Merrick, cubierto de nuevo en su manto, acorralado por una muchedumbre enrabietada, grita desgarradamente: "¡No soy un animal, soy un ser humano, soy un hombre!"; la construcción de la catedral que se dejaba entrever por la ventana; la "fiesta" que organiza el vigilante nocturno del hospital (Michael Elphick) (brutal, sí, pero grandísima escena además de desoladora) y por supuesto el final... sólo por dar unos pocos ejemplos de ellas.

Las interpretaciones también son dignas de mención, así como la fotografía, la ambientación... me resulta imposible sacarle defecto alguno a esta cinta.

En definitiva, una película bella, magistral, que nos deja una puerta abierta a la reflexión y da de lleno en nuestros sentimientos (sí, uno también tiene de esos) y que nadie debería perderse.

Por último, y ya dejo de dar el coñazo, os dejo un link que puede ser de su interés, al menos para mí lo ha sido, donde encontraréis más información sobre la vida de John Merrick y del que he sacado la impactante declaración que acompaña estas últimas líneas.

"Una cosa que siempre me entristeció de Merrick era el hecho de que no podía sonreír. Fuera cual fuese su alegría, su rostro permanecía impasible. Podía llorar, pero no podía sonreír." Sir Frederick Treves

10 Comments:

At 23 enero, 2006 22:55, Blogger Dr. Strangelove said...

Expléndido análisis de, sin duda, una obra maestra. Sobrecogedora e impactante en su estreno (era muy jovencito cuando la vi por primera vez) y en cada visionado permanece esa sensación espeluznante y visceral que te arrastra. Lynch lo bordó.
Me ha tocado la fibra sensible. Es una de mis películas favoritas.
Necesito una whisky ya.
Saludos.

 
At 24 enero, 2006 13:29, Anonymous sabbat said...

Vi esta película con mi abuelo. Salí del cine con el alma sobrecogida. Casi era una niña. Hoy después de leerte sé que tengo que volver a verla con los ojos de hoy.

Saludos

 
At 24 enero, 2006 14:59, Blogger Mentenferma said...

Dr. Strangelove, usted lo ha dicho, sin duda una obra maestra con grandes letras mayúsculas.
Y se trata de una de las películas de Lynch que puede ser más de agrado también para los que no gusten demasiado de su cine(no es mi caso). Y es que es imposible no coincidir.
A su salud y a la de Lynch ese trago.

Sabbat, me alegra mucho que la haya incitado de alguna manera a que vuelva a revisionar este maravilloso filme. ¡Disfrútelo!

Ah, ¡y menuda suerte la de ambos de poder disfrutarla en su estreno!

Gracias por pasaros por aquí. Saludos.

 
At 25 enero, 2006 10:35, Blogger J.Álvarez said...

Aunque he tenido muy poco tiempo y no he podido comentar, q sepas q últimamente me estás tocando la fibra (en el buen sentido)... :) Y es q Lynch Y Jarmusch son sin duda 2 d mis cineastas preferidos. El hombre elefante es absolutamente genial. Un 10 para la peli, un enorme agradecimiento de mi parte para ti por regalarnos estos últimos artículos. Hasta pronto!

 
At 25 enero, 2006 14:58, Blogger Mentenferma said...

Las gracias no se merecen, para ti por pasarte por aquí.

¡Hasta pronto!

 
At 27 enero, 2006 20:41, Blogger YOYAYOYYAYA said...

Una auténtica obra maestra que cada vez que la ves logra conmoverte. Para mí una de mis 10 mejores pelis ( en los Memes en los que he participado no la he puesto, cada vez que le dasa una pensada te van saliendo pelis nuevas ). Enhorabuena por el Post, me ha encantado

 
At 27 enero, 2006 22:03, Blogger Mentenferma said...

Desd luego, me alegro de que no llegase la cadena del Meme hasta aqui porque me hubiese resultado imposible.

Un saludo y gracias por pasarse por aqui.

 
At 01 febrero, 2006 20:31, Blogger robgordon1982 said...

Una joya! Maravillosa

 
At 01 febrero, 2006 22:01, Blogger JohnTrent said...

Lo reconozco, tengo pendientes muchas peliculas de David Lynch, practicamente todas y se que es un director que probablemente me vaya a entusiasmar. Espero en pronto poder empezar a ver la filmografia de este director.
Ahora mismo tengo especial interes en Eraserhead.

 
At 21 febrero, 2006 00:43, Blogger Wu Ming said...

Una obra maestra. Cine poético llevado al máximo. Lloro cada vez que la veo.

Parece mentira que siendo su 2ª pelicula, y habiendo unicamente realizado antes la experimental "Eraserhead", un director pueda aunar una perfecta caligrafía narrativa y un pulso poético tan exacerbado; pero es que Lynch es harina de otro costal.

Por cierto, Merrick es un protagonista secundario en el comic de Alan Moore "From Hell", sobre Jack el Destripador.

 

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